“El bloque compacto y aparentemente unitario” (“en realidad se trata de una minúscula aldea”) esconde en su interior cuatro suites diferentes que llevan el nombre y representan el gusto de las mujeres que han definido a las generaciones de la familia que gestiona el B&B y que vive en la torre central.

Cada unidad, funcionalmente independiente, ha sido decorada manteniendo el equilibrio entre tradición y cultura contemporánea, y nos proporciona ese bienestar especial que solamente obtenemos gracias a muros poderosos y bóvedas altas y ligeras; el “trullo”, en efecto, “respira” silencioso y en sintonía con la naturaleza: mayor es el calor en el exterior más sana la sensación de frescura que se crea en el apacible interior, lo que permite desarrollar de forma agradable actividades de tipo intelectual o descansar.

Todas las suites, están equipadas con servicios adecuados y en contacto directo con el hermoso campo que las rodea y colmarán las expectativas de nuestra personal experiencia vacacional.